viernes, 27 de mayo de 2016

Poesía y patria, sentidos y cosas

Vallado de la Plaza de Mayo (Casa de Gobierno de fondo) en Buenos Aires el  25 de mayo
El 25 de mayo, en que se conmemora la formación del primer Gobierno patrio en Argentina, leí este notable soneto del poeta Peruano Martín Adán (1908-1985)
POESÍA, MANO VACÍA…
Poesía, mano vacía…
Poesía, mano empuñada
Por furor para con su nada
Ante atroz tesoro del día…
Poesía, la casa umbría
La defuera de mi pisada…
Poesía la aún no hallada
Casa que asaz busco en la mía…
Poesía se está defuera:
Poesía es una quimera…
¡A la vez a la voz y al dios!…
Poesía, no dice nada:
Poesía se está, callada,
escuchando su propia voz.
(Diario de Poeta, Lima, Inti Sol, 1975). 
Es notable, en primer lugar, por la métrica inhabitual. Los versos nonecasílabos obligan a pronunciar claramente el hiato al comienzo del verso ("po-e-sí-a"). Él refuerzo sonoro resultante también duplica la importancia del término en el nivel del sentido. Además, la cortedad del nonecasílabo (con respecto al endecasílabo) produce un efecto de remache, aumentando el peso de cada sílaba. Los acentos fuertes al comienzo y al final de cada verso ("PoesÍa, mano vacÍa", "escuchAndo su propia vOz") funcionan además como reflectores que llaman la atención del lector/ escucha. El énfasis en el aspecto sonoro se articula con el nivel temático del poema, que trata de la poesía como entidad quimérica y hasta solipsista

Lo que hace aún más interesante al poema de Adán es que lo que dice de la poesía es aplicable a cualquier concepto intangible. Por ejemplo, "patria".
¿Que qué tiene que ver la poesía con la patria? Que sólo existen a través de sus manifestaciones y evocaciones. No existe la poesía, existen los poemas. No existe la patria, existen definiciones de la patria. Y la manera de conmemorarla es la manera de definirla. El festejo de una fecha patria es a "patria" lo que un poema es a "poesía": una manifestación, pero también una definición personal. Que un Gobierno haga un festejo público de una fecha patria muestra una concepción de la misma. Que otro lo reemplace por un festejo privado también.

¿Todo quiere decir cualquier cosa? Por supuesto que no. Pero conviene no ignorar que, para muchos, es sólo una cuestión de poder:
-¡Te has cubierto de gloria!
-No sé qué es lo que quiere decir con eso de la «gloria» --observó Alicia.
Humpty Dumpty sonrió despectivamente.
-Pues claro que no..., y no lo sabrás hasta que te lo diga yo. Quiere decir que «ahí te he dado con un argumento que te ha dejado bien aplastada».
-Pero «gloria» no significa «un argumento que deja bien aplastado» -objetó Alicia.
-Cuando yo uso una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso-quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
-La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
-La cuestión --zanjó Humpty Dumpty-- es saber quién es el que manda..., eso es todo.
(Lewis Carrol, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí)
Témale a los Humpty Dumpty, nomás. Pero, sobre todo, no se convierta en él. Recuerde las palabras del militar golpista Aldo Rico: "La duda es la jactancia de los intelectuales". Sea jactancioso entonces. Mucho.