Halakha (Joaquín Badajoz)

Halakha

La línea que traza un dedo en el aire es invitación y vértigo.
Sigo hipnotizado; el canto, la palabra es camino, páramo,
pastel de azafrán en la boca de un muerto.
Divino corcel las riendas tensa, salta de cada casco
una moneda de oro ardiente como un témpano.

Toda la sabiduría anterior a ti fue falsa.

Digamos que al hablar te liberas,
esclavo de lo que callas,
alimentas un monstruo, una glorieta oscura
allí donde la luz debiera ser insoportable.
Pasas como un centauro, una centella
y dios: granada, espuela, esquirla.
La fruta que al detonar esparce
semillas de muerte, sumo escarlata.
Una sombra siniestra te galopa.
Serás el inocente que ahora paga por la letra perversa
trastocada en pecado sobre la piel de un pez.
Los que llegaron primero dulcemente te someten.
Ellos fueron puntuales. Nacieron un día antes,
morirán un día después de que el mundo acabe.
Pero una mañana el hombre amanecerá temprano
y encontrará la tabla limpia sobre el agua.
Descubrirá que la ley se rescribe cada madrugada.
Se beberá la piedra, escupirá los dientes,
y a la sangre que brota le llamará su vino:
ese caldo tibio que sella cualquier alianza.

Ahora te digo: Ninguna ley fue escrita en piedra
ni las palabras de dios caen como guijarros,
pulidas por los ríos celestes, granizo en lluvia,
el agua que mañana has de beber fluye mansa
por los ríos subterráneos, es hielo, aloe, vinagre.

Aquí se dice que el papel es la materia más noble.
Que el éter, incluso el laberinto virtual, su palimpsesto,
es otra forma de viajar sin lastre.
Y se dice, contra todas las lógicas,
que los hombres al nacer lo saben todo.
Que la vida es un continuo ir olvidando.

Tenía veinte años el sabio de Vilnus,
cuando bajando la frente los ancianos
le escuchaban zurcir la poesía del tzimtzum.
Todo estaba dicho,
pero como nadie escucha,
hubo de repetirlo todo.
Cuando te dan de comer esa fruta sin hueso,
y las que fueron habas secas
tienen la consistencia carnosa del durazno,
debes echar a un lado la tentación y el hambre.

De Cántaro. Hypemermedia Americas, 2017. También publicado bilingue en Jai-Alai 2, Abril, 2016.